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Los jóvenes fueron beneficiados con una pasantía del Servicio Alemán de Intercambio Académico y la beca Neale-Silva.

Como un premio al esfuerzo califican los estudiantes de Ingeniería Civil Industrial de la Universidad de La Serena, Josué Neira Vallejos y Darío Placencio Hidalgo, la obtención de becas para perfeccionarse en importantes instituciones del extranjero. 

Josué Neira, acaba de regresar a Chile, luego de pasar un año en Alemania gracias a la beca otorgada por el Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD, Deutscher Akademischer Austauschdienst Dienst). El alumno de 5º año estudió en la Universidad de Aachen, ganando valiosa experiencia para su futuro profesional. “Todo partió al ver los afiches instalados en la ULS, investigué y decidí postular. Realicé todo el proceso preparatorio y el 5 de agosto de 2013 partí a esta gran experiencia. El choque cultural es bastante grande, Alemania es muy distinto a Chile en muchos sentidos, no se trata de que sea mejor o peor, sino que es distinto. Es otra forma de ver la vida, de hacer las cosas”, comenta Josué.

El estudiante confiesa además que el idioma es lo más difícil, porque a pesar de la intensa  preparación en Chile, el alemán es complejo y requiere bastante estudio y dedicación. “Allá tomé dos cursos intensivos de idiomas y luego entré de lleno a la universidad, tomé varios cursos relacionados con mi carrera, ahí uno puede percatarse de las semejanzas y diferencias que tenemos, especialmente, en la forma en que se afrontan los problemas”, expresó.

Para este alumno, recibir la beca y permanecer un año en Alemania fue una experiencia positiva tanto en lo personal como en lo académico, pues al regresar pudo darse cuenta que hay cosas que no requieren mucho esfuerzo para ser mejoradas. “Sólo es necesario un cambio de actitud, ya que los conocimientos son los mismos, la diferencia es cómo se utiliza lo que tenemos a nuestro alcance”, comentó.

Josué señaló que gracias a esta posibilidad, definitivamente contempla volver a Alemania u otro país al terminar su carrera para realizar un postgrado. “Estudiar en el extranjero es una buena decisión”, afirmó.

Por su parte, expectante y emocionado se encuentra Darío Placencio, también de 5º año, quien estudiará un año en Estados Unidos tras obtener la beca Neale-Silva, dirigida a ciudadanos chilenos que deseen asistir a la Universidad de Wisconsin-Madison. Esta beca fue creada por el profesor Eduardo Neale-Silva, quien forjó una unión permanente y especial entre su país natal, Chile, y su tierra natal educativa, hecho que hoy favorece a jóvenes como Darío.

“Mi inquietud nació porque vi a otros compañeros de la universidad que luego de viajar al extranjero, experimentaban un cambio muy positivo. Me llamó la atención y me dieron ganas de tener esa misma experiencia, aunque pensé que sería mucho más adelante. Tener la posibilidad de viajar en pregrado es algo fascinante”, relató el joven que particularmente tenía interés por estudiar en Estados Unidos.

Su caso es distinto, ya que con perseverancia y mucha paciencia se dedicó a buscar programas de intercambio y becas hasta que logró completar los requisitos y postular. “No es fácil, los cupos son limitados, pero tenía confianza en que me iba a resultar todo bien”, manifestó Darío. Además, agregó que allá tendrá la libertad de tomar cualquier curso, pero sin duda su intención es fortalecer conocimientos en las áreas de Recursos Humanos, Gestión y Planificación, junto con perfeccionar el inglés.

Ambos consideran que obtener una beca de este tipo y poder estudiar en el extranjero, es un premio al esfuerzo y a la dedicación. Se atreven a estimular a otros alumnos a conseguir estas metas, poniendo una especial entrega en los estudios desde primer año, pasar los ramos, obtener una buena opinión de los profesores y poner el mayor esfuerzo en ser buenos estudiantes para así conseguir estos logros significativos, para ellos y sus familias.